Mates, el niño de siete años que nos enseña a pensar fuera de la caja

La respuesta de Mates, un niño de siete años, en su exámen de matemáticas, estuvo totalmente fuera de la caja, y no es que esto sea malo, sino que es lo contrario a lo que su profesor, o cualquier profesor alineado con la educación tradicional en el mundo esperaría de sus alumnos, y esta, precisamente es la razón por la que nosotros, hoy, en nuestras oficinas nos cuesta crear algo nuevo, pensar en una idea innovadora o dar solución a un problema, porque de manera inconsciente, nuestra creatividad siempre se ha visto interrumpida por los esquemas de educación estandarizados que priorizan el pensamiento lógico antes que el creativo. Lo que se replica y agudiza en edades más avanzadas y nos impide buscar soluciones distintas a problemas que llevan años tratando de resolverse por las vías predefinidas o convencionales.

El pensamiento lineal, o lógico matemático es maravilloso, nos permite coordinar las relaciones existentes en nuestro cerebro, sigue las reglas y es secuencial, además resulta muy útil para la ciencia, pero en ocasiones nos frena la posibilidad de llegar a nuevas ideas a través de caminos diferentes. Por ello la importancia de desarrollar el pensamiento lateral, que permite resolver los problemas de forma indirecta y creativa, y mezclarlo con el pensamiento lineal, que ya tenemos bien desarrollado.

Un ejemplo muy conocido para entender el pensamiento lateral es el que da respuesta a la siguiente pregunta ¿cómo sale un elefante de un lago profundo? (intenta responder…)

El pensamiento lineal buscará una serie de soluciones lógicas y directas al problema, podrá decir que el elefante saldrá nadando, o que intentará bordear el lago, mientras que el pensamiento lateral responderá sencillamente “el elefante saldrá mojado”. Ambas respuestas son válidas, como las respuestas del exámen de Mates, pero para llegar a ellas el proceso de pensamiento fue diferente, incluso, Mates tuvo que entender primero cuál era el número que decía en palabras, y pensar, cuál era el que seguía, por lo cual, aunque no es exactamente lo que el profesor quería leer, es una respuesta válida, así como lo es: “el elefante saldrá mojado”.

Desde Socialab impulsamos en nuestros emprendedores y colaboradores el pensamiento lateral, pues en la innovación social es fundamental pensar fuera de la caja para llegar a nuevas ideas capaces de resolver los grandes problemas de la humanidad, aquellos que llevan años sin ser resueltos porque se ha utilizado el mismo razonamiento por años y décadas para tratar de resolverlos. Es pensando diferente que se logra innovar.

Este es el caso de algunos de los emprendimientos que hemos apoyado, por ejemplo, Lab4U que utiliza los sensores que están incorporados en los smartphones y tablets, convirtiéndolos en instrumentos de laboratorio utilizados para experimentar la ciencia en donde sea que los estudiantes se encuentren. Convirtiendo al smartphone en la sala de clases en un aliado más que en un enemigo del profesor.

Tal vez te hubieran reprobado en el exámen si respondieras que los smartphone son un laboratoria de bolsillo y no una herramienta de comunicación.

O si tal vez dijeras que para llevar agua a comunidades que carecen de acceso a redes de alcantarillado, lo vas a hacer usando el aire, tal vez puedan pensar que estás loco, pero Fresh Water es otro de los emprendimientos que hemos apoyado, y que nos demuestra que es posible pensar fuera de la caja y generar ideas disruptivas que transformen la vida de una comunidad.

Te invitamos, como Mates, a pensar fuera de la caja.

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